¿Por qué EVM?

En el panorama europeo, la relación entre la Administración y el Project Management, bien interno o externo a través del “outsourcing”, es un hecho con importantes raíces estratégicas que, en España, todavía está por suceder. La mejora de la competencia en España no sólo debe producirse en el ámbito de la empresa privada sino también en el de la administración, mejorando sus procesos de gestión y aumentando la inversión en I+D.

En el mundo anglosajón (EE.UU. y área de influencia norteamericana, Reino Unido y área de influencia del sudeste asiático incluyendo Australia y Nueva Zelanda, Alemania y área de influencia centroeuropea y nórdica) la relación entre Administración pública y Project Management hace tiempo que funciona en beneficio mutuo. Las leyes, las prácticas tradicionales, las mentalidades profesionales y las percepciones académicas están todas integradas en esta modalidad profesional que lleva a la obtención de óptimos resultados económicos.

Con todo, en la Administración esa vocación gestora es inevitable sea cual sea el lugar. La diferencia estriba en que mientras en otros países es una ciencia conocida y aceptada como beneficiosa, con lo cual los servicios se externalizan, en España son los propios funcionarios los que han asumido este rol de gestores de proyecto.

Pero,

¿Por qué fallan en la entrega muchos proyectos?

Las causas más usuales suelen ser la falta de liderazgo directivo, la falta de definición en los requerimientos y la falta de comunicación. Sin embargo, la causa número uno por la que fallan los proyectos suele ser la falta de adopción de una metodología  formal en proyectos.

Sin la adopción de una clara metodología o un marco de desarrollo, la mayoría de equipos de proyecto empiezan a construir entregables antes de que su alcance y objetivos estén claramente definidos.

No se tienen procesos estructurados para acometer las tareas del proyecto, y suelen errar a la hora de gestionar el tiempo, los costes, la calidad, los riesgos, las incidencias y los cambios dentro del proyecto. Podemos llegar a pensar que es inevitable que en cada proyecto se generen cambios en el alcance, retrasos en los hitos de entrega, pobre calidad en los entregables o falta de satisfacción por parte del cliente en el resultado.

Para nosotros la respuesta es simple:
Usando una metodología de proyecto repetitiva con procesos de proyecto estructurados para iniciar, planificar, ejecutar y cerrar proyectos de manera efectiva se puede mejorar.

Imagen_2

¿Qué es realmente un proyecto?

Un proyecto es un esfuerzo único para producir un conjunto de resultados claramente especificados en tiempo, costes y calidad.
  • Imagen_1
  • Los proyectos son únicos en su naturaleza: No están envueltos en procesos repetitivos. Cada proyecto emprendido es diferente al último, lo que no implica que ciertas actividades operacionales a veces obliguen a desarrollar procesos repetitivos (identicos).
  • Tienen un calendario definido: Se cuenta con una fecha de inicio y otra de finalización en la que el producto o servicio producido debe satisfacer a un determinado requisito del cliente.
  • Tienen un presupuesto aprobado: El proyecto cuenta con la asignación de recursos financieros necesarios para el cumplimiento de los resultados esperados por el cliente.
  • Tienen recursos limitados: Al inicio de cada proyecto, existe un acuerdo sobre las cantidades de materiales, equipamientos o manos de obra con los que contará el proyecto.
  • Existe un elemento de riesgo. Todos los proyectos llevan asociado un elemento de riesgo y por tanto la asunción de un riesgo empresarial.
  • Nacen para lograr una mejora en la organización. El propósito de un proyecto está generalmente ligado a una posibilidad de mejora detectada.