El rol de la pyme en el Open Innovation
En las jornadas sobre "Presentación de Herramientas y Modelos de Innovación Abierta" celebradas el pasado 17 de diciembre en el salón de actos de la Facultad de Física de la Universidad de La Laguna, se congregaron ponentes expertos en el modelo de Open Innovation como David Ràfols o Francesco Sandulli, y se expusieron cuales son las prácticas que conforman el núcleo de este nuevo paradigma y los fundamentos sobre los que se desarrolla.
Como bien remarcaron durante sus ponencias, el modelo de open innovation ha sido el resultante de abrir los conocimientos y recursos que abarcan las empresas, en un marco aplicado a la innovación, aunque bien podría ser llevado a otras disciplinas como gestión de recursos humanos por ejemplo. Lo que se pretende es
mostrar las posibilidades que conlleva emprender un filosofía colaborativa para muchos proyectos en los cuales, las sinergias se presentan como una alternativa mucho más apetecible y ventajosa que el iniciar la andadura en solitario, e instarurar un flujo bidireccional entre empresas donde se comparta conocimiento a fin de facilitar y promover proyectos innovadores en colaboración.
Durante el debate, salió a la luz una pregunta sobre el papel de la pyme en este nuevo modelo de colaboración centrado en el campo de la innovación. Desde uno de los ponentes, en concreto Francesco Sandulli, se postulaba que para las pymes este nuevo modelo no representaba un beneficio tan valioso que como para grandes corporaciones, ya que ponía como variable influyente en las ventajas de dicho modelo, la capacidad de la empresa para absorver los conocimientos a los cuales podía acceder a través de este nuevo enfoque, ya que achacaba al colectivo de las pymes una carencia de recursos e infraestructura para poder explotar estas colaboraciones.
Sin embargo, puede ser que el principal rol que deban jugar las pymes en este nuevo modelo no sea el de captadoras de conocimiento, sino al contrario, conformandose como pequeñas semillas que difundan su especialización sobre una determinada materia o tecnología. Si recurrimos a la definición de pyme que contempla la Unión Europea, nos damos cuenta de que pueden llegar a estar compuestas hasta por 250 personas, colectivo de suficientes dimensiones como para encerrar talento o conocimiento más que de sobra para poder estar en disposición de colaborar en proyectos innovadores de gran calado.
Creo que lo interesante de esta visión, no es hacer una comparación entre macro y micropyme, sino entre macro empresa y ecosistema de pymes, de forma que se consolide un modelo de interactuación empresarial donde las pymes puedan nutrir o apoyar a las grandes empresas en proyectos de gran envergadura, debido a que solo estas están en disposición de ese conocimiento, técnicas o tecnología que requiere un elevado grado de especialización, y sin el cual no se puede desarrollar el proyecto, ya que por mucho que existan gran cantidad de recursos, siempre habrá la barrera de la curva de aprendizaje que limita la rapidez de la obtención de resultados.
Sin atendemos al marketplace de innoget, cuyo fundador es David Ràfols, este explica cuales son los servicios que integra esta plataforma de intermediación y facilitadora de las interactuaciones para promover proyectos de innovación donde participen varias empresas. Uno de estos canales de intermediación fue descrito como Ibox-out. Esta herramienta permite que las empresas que así lo deseen presenten sus ofertas de servicios tecnológicos en los que están especializados, para que ante una búsqueda de cualquier interesado sobre una técnica o estudio concreto pueda acceder a una información donde se describa su conocimiento sobre la materia que se oferta y sus avances o estudios vinculados a la misma, de forma que se pueda contrastar de manera preliminar cuales es su grado de especialización.
Esta es una vía de grandes posibilidades para esas pymes de carácter tecnológico que no disponen de recursos para trasladar ese conocimiento al mercado, o bien no tienen suficiente poder de comercialización o fondo de negocio como para rentabilizar esa tecnología, pero si que atesoran el suficiente expertise como para involucrarse en proyectos de interés estratégico que demanden de su participación.